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14 septiembre 2011

Volando hacia la luna...


En el mundo del manga y del anime, decir "Fly me to the moon" implica remitirse inmediatamente a Evangelion y el ending de la serie. Incluso la primera de las nuevas películas, Rebuild of Evangelion, fue anunciada con una nueva versión de esta canción, y en todo su OST encontraremos versiones y versiones, con más o menos notas, cantadas por una u otra seiyuu (hay unas 30 versiones, si no me creen, pueden contarlas ^.^)...

Pero no es mi furor por Evangelion lo que me ha traído aquí a escribir este "artículo de paso". Tampoco ha sido mi soberbia musical, ni mi gusto por el jazz ni nada por el estilo. Es sólo el hecho de que he redescubierto un poco la música de la caricatura animada de Peanuts, y en ella, una hermosa versión de este standard. Quien ha hecho la versión que me ha cautivado es Vince Guaraldi, quien junto a su trío grabó el OST de la película "Un chico llamado Charlie Brown."


No es que me haya sorprendido que este tema haya aparecido en el OST de dos series vinculadas al scanlation: me sorprendió la diferencia de estilos, y cómo un OST cambia tanto cuando se los compara teniendo en cuenta los años que han pasado desde la salida del especial de Peanuts en 1963 a la emisión de Evangelion en 1995. Y todo eso sin considerar las diferencias culturales y de tradición que separan a estas obras.

Creo que de lo que puede considerarse OST dentro de la cantidad de merchandaising existente sobre Evangelion, la versión más agradable al oído, al menos para mí, es la del disco Symphony of Evangelion, grabado en vivo, y que incluso está grabado en video. En esta versión no sólo escuchamos Fly me to the moon, sino también otros temas del OST, como Misato en el intermedio.


Vaya uno a saber si Bart Howard pensó, allá por 1954, que su creación llegaría a ambientes tan ajenos al jazz y a la cultura de los que él formaba parte. Vaya uno a saber si tenía el anhelo de perdurar en su música más que en su recuerdo. Vaya uno a saber si siquiera le gustaba esta canción.

Lo único que se puede saber es que Fly me to the moon se ha convertido no sólo en un standard de jazz, sino también en un "estándar" en la música y en las artes "transversales".

Saludos a todos.

P/D: Quizás todo lo que quería era compartir un video, pero no podía sólo ponerlo y ya; aunque para todo el palabrería que hice, hubiera sido mejor así ;-)

20 julio 2011

Roberto Fontanarrosa: lo "crioyo" para un "criollo"


A veces la picardía crioya es sólo desesperación, Mendieta.
Endijpuéj de tantos años, si tengo que elegir otra vez,la elijo a la Eulogia con los ojos cerrados. Porque si los abro elijo a otra.
No, no he escrito mal "crioya" (criolla). Tampoco escribí mal "endijpuéj" (endespués, o mejor dicho, después). Esta forma de escribir es sólo el reflejo del acento provinciano nacido y cultivado en las grandes planicies del centro argentino, cuna de muchos, entre ellos, de Roberto Fontanarrosa.

El "Negro" Fontanarrosa ha sido, al menos para mí, un historiador no reconocido, documentando las costumbres de las sociedades que tenía cerca (¿qué historietista no hace eso?, o mejor aún, ¿qué historietista es reconocido por su labor de documentador?). Leer sus historietas era muy complicado, ya que en casa casi no se compraba El Clarín (diario para el que trabajó desde la década del '90), y recién pude leerlo más seguido cuando el diario local comenzó a publicar algunas de las tiras del gaucho Inodoro Pereyra. Hasta eso, lo más "completo" que había leído era el libro de cuentos "No sé si he sido claro", una exquisita varietè de fútbol, plurisentidos, hazañas, minutas e historias de barrio.


Lo que más me llegó de todo el trabajo de Fontanarrosa fue Inodoro Pereyra. Muchos se preguntarán: ¿por qué no te indentificas más con sus cuentos o chistes sobre el fútbol, siendo argentino? Bueno, la verdad es que no soy muy amante del fútbol que digamos (eso no quiere decir que no vea a la selección o al equipo de mis amores, River -descendido o no-), y lo que más cerca he tenido, si bien no he nacido ni me he criado en el campo, es el sentimiento "crioyo" que tan astutamente se ha plasmado en Inodoro.  Y más profunda se hizo esa afinidad a lo "crioyo" en el momento en que conocí, hace pocos años, la vasta llanura pampeana, en el centro de mi país. Y a pesar de la lejanía que tengo de ese "crioyo" del mar de tierra, pude conectarme, de alguna manera mística o casual, con el "criollo" de mi tierra, de los valles y las montañas.

Porque el criollo en este país y, creo yo, en toda Latinoamérica, tiene algo patente en los ojos: el saludo amigo del que vive y es de esta tierra.
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Para este pequeño homenaje al "Negro", indexo dos videos que son grandes obras de arte en sí: el primero es un cortometrajerealizado por Hernan Vieytes sobre un escrito de Fontanarrosa, titulado "La planicie de Yothosawa", al estilo documental natural; el segundo es la conocidísima y siempre saludable conferencia sobre las malas palabras, que diera unos años antes de su muerte. Sin más, espero que disfruten estas dos joyas del "Negro".




Muchos, quizás, me critiquen por este "arrebato de argentinidad". SIn embargo, es lo que tengo cerca. Me gustaría muchísimo hablar sobre otros historietistas latinoamericanos o españoles en los próximos artículos de este blog, sobre todo de aquellos que reflejan la sociedad y la cultura del sitio donde nacieron; así que espero sugerencias de los lectores hispanoparlantes.

Roberto Fontanarrosa nació en la ciudad de Rosario (Argentina), en 1944. Su carrera comenzó como dibujante humorístico, destacándose rápidamente por su calidad y por la rapidez y seguridad con que ejecutaba sus dibujos. Se le conocía su gusto por el fútbol, deporte al cual le dedicó varias de sus obras. Como buen «futbolero» siempre mostró su simpatía por el equipo al que seguía desde pequeño, Rosario Central.
En los años setenta y ochenta, se lo podía encontrar tomándose un café en sus ratos libres en el bar El Cairo (esquina de calles Santa Fe y Sarmiento), sentado a la metafórica «mesa de los galanes», escenario de muchos de sus mejores cuentos. Desde los años noventa, la mesa se mudó al bar La Sede hasta la reapertura de El Cairo.
El 26 de abril de 2006, el Senado le entregó la Mención de Honor Domingo Faustino Sarmiento, en reconocimiento a su vasta trayectoria y aportes a la cultura argentina. En diciembre de 2006 recibió en la Feria Internacional del Libro en Guadalajara (México) el premio «La Catrina», reconocimiento que cada año se entrega en el Encuentro Internacional de Caricatura e Historieta. Recibió además el Premio Konex de platino en 1994 y el Konex en 1992.
Falleció el 19 de julio de 2007, a la edad de 62 años.

Saludos a todos.

P/D: Dejo un enlace recomendado, que es la web oficial del "Negro": http://www.negrofontanarrosa.com

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14 febrero 2011

Feliz día de los enamorados: Mi lumía, de Oliverio Girondo


Uno se pone a pensar en el amor y muchas veces no llega a encontrar palabras para describirlo. ¿No les suena esta última frase algo trillada? Si no encuetras palabras, ¿por qué no las inventas? Bueno, eso hizo Oliverio Girondo, y de esta idea surgió "Mi Lumía", uno de los poemas más apasionados sobre el amor que conozco.

31 diciembre 2010

¡Feliz Año Nuevo! El eterno y necesario mirar atrás


La creación del hombre según los Mayas, descrita en el Popol Vuh (su libro sagrado), dice más o menos así